Bienvenidos. .

Agradezco mucho tu interés. Tus comentarios enriquecen este espacio.

lunes, 29 de noviembre de 2010

DÍA 15.

DÍA 15. 1ero. REYES.


-         P R O M E S A S –


A)    Dios promete estar con nosotros siempre, si guardamos sus caminos y obedecemos. (Sobre el mandato de David a Salomón. 2:1-9).

B)    Dios nos permitirá afirmarnos y quitará nuestros enemigos y pecado, para que le sirvamos mejor. (Sobre como Salomón afirmó su reino, y fue quitando a sus enemigos para traer paz en su pueblo. Cap. 2).

C)    Dios impactará a los demás a través de nosotros. (Sobre Salomón y el buen nombre que tenía por toda la tierra. Cap. 3 y 4).

D)    Dios quiere habitar entre nosotros; debemos edificarle una “casa” adecuada, en nuestras vidas. (Sobre Salomón edificando templo para Dios y su Arca. 6:1-3).






E)     Siempre estarán abiertos sus ojos, de día y de noche, sobre nosotros. (8:29).

F)     Dios trae su habitación entre nosotros, para:

                           i.      Escucharnos, atender nuestra súplica;
                           ii.      Quitar la “plaga”, rescatarnos y sanarnos;
                           iii.      Traernos del cautiverio en que estábamos, a Su libertad;
                           iv.      Bendecirnos;
                           v.      Impactar, a través de sus maravillas y amor en nosotros, a los que no le conocen. (Sobre la dedicación del templo de Salomón, y que después Dios confirma. 8:12-66).

G)    Dios nos dará gracia delante de los hombres y prosperará nuestro camino, cuando le honramos, para que los demás le den gloria a Él y también disfruten de su bendición en sus vidas. (Sobre la prosperidad, fama y riquezas de Salomón. Cap. 9 y 10).

H)    Aún en medio del pecado, Dios nos muestra su misericordia, según sus pactos y promesa de querer bendición para todos, ya que no nos desecha para siempre. (Como Dios, por amor de David y Jerusalén, permitió que Salomón reinara toda su vida, a pesar de su pecado. Debemos agradecer siempre y buscar a Dios con arrepentimiento. Cap. 11).

I)       Hacer lo recto delante de Dios, consiste en:

                          i.      No ceder al pecado;
                          ii.      Poner los ojos en las cosas de Dios, y no en lo que otros quieran, aunque sean muy cercanos o de influencia en nosotros;
                          iii.      Levantarse aún en medio del pecado que está muy arraigado, o levantarnos con verdad en aquello que los demás consienten, aunque es pecado;
                          iv.      Tomar decisiones radicales para honrar a Dios, aunque nuestro ambiente pueda ser confuso o muchos actúen así;
                         v.      Ofrecer nuestra vida a Dios con dedicación y como ofrenda. (Sobre Asa, rey de Judá, quién fue diferente a los demás reyes. 15:9-15).

J)      La provisión de Dios es tan maravillosa que debemos confiar y obedecer, para así disfrutar de ella. (Elías, sustentado por cuervos y agua del arroyo, y a través de una viuda pobre,  a través de quién Dios proveyó para el profeta. 17:1-7).





K)    (…) la harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá (…)”. (Elías, a la viuda de Sarepta, en Sidón. 17:14).

L)      Dios está con nosotros para hacer bien a los necesitados, y así usarnos con el poder de su gloria. (Sobre el hijo de la viuda resucitado cuando Elías oró. 17:8-24).

M)  Dios actúa a favor de sus hijos para volver el corazón de su pueblo a que lo busquen, respondiendo oraciones de fe y realizando milagros entre nosotros. (Sobre el fuego del cielo sobre el holocausto de Elías, en el duelo contra los profetas de Baal, para que el pueblo regresará a creer en Dios. 18:38).

N)    Dios acompaña de bendición a las vidas que han decidido consagrarse a Él, y escucha sus oraciones y los usa con poder. (Sobre Elías orando para que cayera lluvia después de más de 3 años, y como Dios escuchó al profeta. 18:41-46).

O)    Dios nos fortalecerá para que continuemos con aquello que nos ha encomendado, hasta finalizarlo en nosotros. (Elías, rumbo a Horeb, cuando desfalleció y Dios mandó un ángel que le diera de comer para fortalecerlo. 19:5-8).




P)     Cuando estamos cansados y en dificultades, por causa de ser fieles a Dios y seguir buscando su voluntad, Él nos dará palabra oportuna, nos fortalecerá a través de su toque de amor y nos desafiará a seguir caminando. Cap. 19).

Q)    Dios se reservará personas para cumplir con sus mandatos, para que permanezca siempre un remanente que le adore con sus vidas, en medio del pecado. (Sobre los 7 mil prometidos a Elías, que no se inclinarán a Baal. 19:18).

R)    Cuándo lo buscamos y hacemos bien, Él nos reconocerá y pondrá su gracia en nosotros. (Sobre aquellos reyes que habían hecho lo bueno delante de sus ojos, y como quitaron ídolos y buscaron a Dios en su tiempo).




-         D E S A F Í O S –


A)    Pedir a Dios que nos muestre donde quiere que le sirvamos; no aferrándonos a lo que nosotros deseamos, para no ser avergonzados y causar tropiezo en otros. (Sobre Adonías, que quería el reino, sin que esta fuera la voluntad de Dios, pues ya había sido dado a Salomón. Cap. 1).

B)    Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo (…)” (Salomón a Dios, pidiéndole sabiduría, en lugar de muchas otras cosas. 3:9).

C)    Debemos obedecer a Dios en todo, para que no se aparte de nosotros. (Palabra de Dios a Salomón, mientras construía el templo. 6:12).

D)    Debemos ofrecer lo mejor a Dios y esforzarnos en ello. (Sobre como Salomón fue haciendo los preparativos, y dedicó lo mejor a construir un hermoso templo a Dios, para que habitará ahí su presencia. Cap. 5 y 6).

E)     “Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová vuestro Dios”. (Salomón al pueblo, en la dedicación del templo, después de todas las promesas que Dios había hablado que haría. 8:61).

F)     Mantenernos siempre cerca de Dios, siguiendo sus mandamientos, amándole y confiando sólo en Él. (Pacto de Dios con Salomón. 9:1-9).





G)    Desobedecer a Dios, significa que le hemos dejado de lado, que hemos decidido rebelarnos y buscar nuestro camino, y eso nos constituye en sus enemigos. (Sobre la apostasía de Salomón, y como Dios le levantó enemigos y le profetizó palabra triste acerca de que dividiría el reino, de mano de su hijo. Cap. 11).

H)    Cuando desconfiamos de lo que Dios nos ha dicho, estamos más propensos al pecado y a cometer peores actos, ya que no le creemos y optamos por buscar salidas erróneas, que más nos alejan de Su voluntad. (Sobre Jeroboam, que ya tenía 10 tribus de Israel para reinar, pero su miedo y desconfianza a que Dios cuidaría de ese reino, le llevó a pecar. 12:25-33).

I)       La palabra de Dios debe obedecerse y creer en que Dios traerá bendición por esa actitud. Cuando le servimos, recordar que no dependemos de nuestro parecer ni de lo que digan los demás. Debemos buscar su dirección, que es lo único que importa. (Sobre el profeta que Dios envió para amonestar a Jeroboam, desobedeciendo en el camino de regreso la palabra expresa de Dios, muriendo por ello. Cap. 13).

J)      Desechar a Dios y “echarle tras nuestras espaldas”, siguiendo nuestra opinión y el pecado, trae juicio y que nuestra obra no esté firme, entregándonos a destrucción. (Sobre Jeroboam y la muerte de su hijo, conforme a la profecía de Dios a través de Ahías. 14:1-20).

K)    Nada bueno hay para mencionar o imitar de aquellos que se apartan de Dios tras los deseos de su corazón. (Sobre los reyes que no hicieron lo bueno delante de Dios).

L)     Dios siempre está confrontándonos con la bendición que hemos recibido, pidiendo los resultados  de ese amor y confianza con que nos encomendó algo. Si hemos decidido alejarnos de Él y no obedecer, ese pecado traerá condenación, por que primero nos habló Él y nos bendijo para que le siguiéramos. (Sobre Baasa, rey de Israel y su desobediencia. 15:33 a 16:1-7).

M)  Persistir en el pecado, es como “meternos en una casa, cerrarla, y prenderle fuego con nosotros adentro” sin salida alguna. (Sobre la muerte de Zimri, rey de Israel. 16:8-20).

N)    Desobedecer lo que Dios mandó, aunque haya pasado mucho tiempo, no nos exime de las consecuencias. (Sobre Hiel de Bet-el, que reedificó Jericó, atrayendo la maldición y profecía que se había dicho desde Josué, cuando tomaron y destruyeron Jericó por mandato de Dios. 16:29-34).

O)    “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él”. (Elías al pueblo reunido en el monte Carmelo por la falta de lluvia y para presenciar la derrota del dios falso. 18:21).




P)     Estar atentos al llamado de Dios, para que podamos acudir prontamente y comenzar a servir, para que así nos preparemos en fe para lo que Dios nos ordenará. (Sobre el llamado de Eliseo, y como se dio prisa a servir a Elías. 19:19-21).

Q)    Humillarnos ante Dios para alcanzar misericordia, reconociendo nuestro pecado. (Sobre Acab, que oyó la profecía y se humilló hasta que Dios le respondió. 21:29).

R)    Aprovechar las oportunidades que Dios nos vuelve a dar, para que volvamos a Él a través del arrepentimiento, y alejarnos de pecar, antes de traer juicio sobre nosotros. Cap. 20, 21, 22).

S)     Busquemos siempre la verdad y la palabra de Dios ante toda la mentira que se levanta, para que Dios se complazca y pueda brillar su verdad. (Sobre Micaías, profetizando aún en contra de su propia seguridad, contradiciendo a los demás profetas que hablaban mentira para quedar bien delante del rey. Cap. 22).

T)     Debemos guardarnos de hacer alianza con aquellos que no aman y obedecen a Dios, pues Él quiere guardar nuestros corazones para que no caigamos otra vez. (Sobre las naves que se rompieron a Josafat en la travesía que les había encomendado, y que no quiso aceptar la ayuda de Ocozías, rey de Israel. 22:44-50).




LUNES 29 DE NOVIEMBRE, 2010. M. VÍCTOR G.



*FOTOGRAFÍAS TOMADAS DE:

- https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhVmLJwQJ-nAY__uumVFNnSFFwpVuKxjwgCLa471rMNq3X0jWZ0FdJ4Z5BSCUunKHadVsQwglsk5ZveVMHLH-hRTAoEplkhIeVpVVGQ3LbLvUus3pUiENwlwCppiM9JHWI61SwiUEyiToyT/s1600/templo-de-salomon%5B1%5D.jpg 


- https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhOo3kYlL434TRre0R9A7cONmZo-anND69FkaLy7gtFEL52gfdTiWbSSI125tlkGkquKrLaEEGaa-BpBoWPveuwoPcWbVWJs1zgi_38fTNr-Lln0Xv1cRuulNhJ2RboDrTWbAy15MKTcZE/s1600/elias+y+los+cuervos.jpg


- http://www.carmeloonline.com.br/santo_dia/imagens_santos/elias/anjo%20acordando%20o%20profeta%20Elias.jpg

- http://prisionerodecristo.files.wordpress.com/2008/08/cada-dia-con-dios.jpg


- http://mujercristianaylatina.files.wordpress.com/2010/03/clip_image0021.jpg?w=490&h=308

domingo, 28 de noviembre de 2010

DÍA 14.

DÍA 14. 2do. SAMUEL; 4-24.


-P R O M E S A S –


A)    Dios cumple sus promesas, sin importar cuanto se haya enredado nuestra vida en el camino; si aceptamos su amor, nada es imposible. (Sobre David, ungido rey sobre todo Israel. 5:1-5).

B)    Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.” (Sobre David, conquistando Jerusalén a partir de la fortaleza de Sión, echando a los jebuseos. 5:6-10).

C)    Dios nos confirma sus promesas, y podemos caminar en seguridad cuando le conocemos. No por nuestras obras, sino por su gracia y amor. (5:11 y 12).

D)    Quebrantó Jehová a mis enemigos delante de mi, como corriente impetuosa”. (Sobre Dios entregando a David en su mano a los filisteos, que le habían hecho guerra. 5:17-25).

E)     La presencia de Dios trae bendición en donde se manifiesta su gloria y es honrado su nombre. (Sobre como Obed-edom y su familia, fueron bendecidos a causa del Arca de Dios, que estuvo en su casa por 3 meses. 6:1-11).

F)     En la presencia de Dios hay libertad, siempre y cuando lo que  hagamos, sea de todo nuestro corazón y buscando agradarlo solo a Él, y no a nosotros o a los demás. (Sobre David, danzando delante de Jehová, aunque causó controversia con su esposa Mical. 6:12-23).

G)    Dios nos tiene reposo de nuestros enemigos y aflicciones. (7:1).

H)    Y Natán dijo al rey: Anda, haz todo lo que tengas en tu corazón, por que Jehová está contigo”. (Cap. 7).

I)       Dios nos saca de “detrás del redil”, es decir, de lo habitual de nuestras vidas, para ponernos en grandeza entre su pueblo. No por nuestras cualidades es que nos elije, sino por su amor y gracia sobre nuestra vida, para afirmarnos para siempre. (Cap. 7).

J)      Yo le seré a él padre, y él me será a mi hijo.” (Sobre la bendición que iba a dar a su hijo Salomón, y en sentido profético, a nosotros como su pueblo espiritual. 7:14).

K)    Dios nos castiga por que nos ama, pero en medio de la disciplina, Él nos promete: “(…) pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl (…), y será afirmada tu casa y tu reino para siempre (…)” (7:15 y 16).

L)     Dios, por su infinito amor, nos promete:

                       i.      Establecernos como pueblo para siempre;
                       ii.      Que nos rescata;
                       iii.      Nos pone nombre, nos da identidad;
                       iv.      Hacer maravillas entre nosotros;
                       v.      Revela su bondad a nuestro corazón;
                       vi.      El bien que nos promete, es cierto por que “sus palabras son verdad”. (Sobre el pacto de Dios con David. Cap. 7)

M)   y Jehová dio la victoria a David, por dondequiera que fue.” (8:14).

N)    Dios, en su gran amor, nos da señales, amonestándonos y esperando que nos cause repulsión nuestro pecado para alejarnos de el, y no tenga que venir disciplina sobre nosotros. (Sobre Natán amonestando a David. Cap. 12).

O)    El regalo inmerecido de Dios, nos está esperando para que al arrepentirnos, volvamos a caminar con Él: “también Jehová ha remitido tu pecado; NO MORIRÁS”. Esto es Su gracia. (12:13).

P)     Cuando nos arrepentimos y dejamos nuestros malos caminos, Dios restituye lo que hemos perdido en el camino. (Sobre el hijo que tuvo con Betsabé, después de haberse arrepentido y experimentado las consecuencias de sus decisiones erradas: Jededías, o “Amado de Jehová”. 12:25).

Q)    No importa lo que hayamos hecho; Dios siempre quiere que hallemos la vida, y no muerte. (Sobre como David seguía amando a Absalón, su hijo; y como lamentó y lloró por su muerte, a pesar de que este se había rebelado para tratar de robar el reino, entre otras muchas maldades. Cap. 13, 14, 15, 16, 17, 18).



-         D E S A F Í O S –


A)    Dios es quien toma la venganza, no nosotros. Debemos señalar la injusticia y lo malo, sin tratar de acomodar los hechos a nuestra conveniencia, siempre comportándonos con temor de Dios. (Sobre los empleados de IS-boset, hijo de Saúl, quienes lo mataron cobardemente para intentar congraciarse con David por conveniencia, pero recibieron el pago por su injusticia. Cap. 4).

B)    Constantemente debemos buscar la voz de Dios y su aprobación, para asegurar la victoria y serle fieles. (Sobre las veces que David consultó la voluntad de Dios, acerca de los filisteos, y las instrucciones que recibió, obedeciéndolas fielmente. 5:17-25).

C)    Las leyes de Dios muestran su voluntad y tienen un propósito; por otro lado, demandan de nosotros fe y obediencia absoluta. Intentar actuar de una forma aparentemente buena, pero traspasando sus normas, significa desobediencia y falta de fe. Por lo tanto, esta actitud, acarrea juicio. (Sobre lo que aconteció al joven Uza, quien tocó el Arca de Dios para “intentar rescatarla”, pues los bueyes que la llevaban tropezaron. 6:1-11).

D)    Debemos respetar la libertad que hay en Dios, sin juzgar a los demás, por situaciones que tal vez a nosotros no nos parezcan correctas, pero que en realidad tienen un fin glorioso. De otra forma, esa actitud “santurrona”, acarreará condenación, pues el único que conoce los corazones y las motivaciones, es Dios. (Sobre lo que aconteció a Mical, por criticar a David quien danzaba con todas sus fuerzas a Dios, por la gloria del Arca traída a Jerusalén. 6:12-23).

E)     “y si hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres” (7:14).

F)     Debemos obrar con “justicia y equidad” en el trabajo que Dios nos permite desempeñar, para su gloria. (8:15).

G)    La bondad y la misericordia, son atributos con los que un siervo de Dios, debe actuar respecto de los demás. (Sobre como hizo David “como uno de sus hijos” a Mefi-boset, hijo de Jonatan, cumpliendo su pacto. Cap. 9).

H)    Debemos cumplir nuestra palabra y las promesas realizadas. (Sobre el pacto de David y Jonatan, acerca de que David haría misericordia con la casa de este último. Cap. 9).

I)       Aprender de la lealtad y esfuerzo de Joab y Abisaí, para con su líder David, y su pueblo, Israel., en batalla. (Cap. 10).

J)      En medio de las luchas cotidianas, no debemos descansar ni un momento, por que el pecado esta siempre acechando y esperando que no atendamos y estemos firmes a Dios. (Sobre David, que se quedó en su casa, en tiempo de guerra, y lo que sucedió con Betsabé y su esposo. Cap. 11).

K)    Dios nos da señales, para recordarnos que debemos buscarlo cada día, sin descanso, y que cuando hemos pecado, es el momento para arrepentirnos, y no tratar de cubrirlo y pecar aún más, en lugar de hacer un alto en ese momento y buscar a Dios. El pecado no descansa, y si no frenamos, nos puede destruir. (Sobre la actitud recta de Urias, esposo de Betsabé, provocando la desesperación de David y que se añadieran más pecados. Cap. 11).

L)     No menospreciar aquello que Dios nos da, su amor y oportunidad de perdón, por la dureza de nuestro corazón y constante búsqueda del pecado. (12:10).

M)  Evitar traer consecuencias a nuestra vida, y separación y desgaste en nuestra relación con Dios. (12:10).

N)    No perdamos el tiempo tratando de cambiar aquello que Dios ya decidió firmemente y nos mostró su voluntad. Debemos movernos y seguir caminando. (Sobre el ayuno de David por su hijo con Betsabé. 12:14-23).

O)    “(…) acampa contra la ciudad (Rabá) y tómala, no sea que tome yo la ciudad y sea llamada de mi nombre”. (Joab a David, sobre la toma de Rabá, actuando con respeto a David. 12:28).

P)     Cuando tenemos la oportunidad de hacer algo en secreto, ocultamente, y pecar, debemos ahí mismo honrar a Dios tomando la decisión de acudir a Él y buscar su ayuda, tomando decisiones correctas. Aunque estemos ocultos para muchos, Dios si ve, no puede ser engañado. (Sobre Amnón y Tamar.13:12).

Q)    Debemos buscar la voz de Dios y su voluntad en aquello que nos angustia, y dejar de lado los consejos perversos, sabiendo que Dios nos juzgará por nuestras decisiones. (Sobre Amnón, y como se fue dando que abusara de Tamar. Cap. 13).

R)    El pecado nos hará huir, hasta que decidamos a confrontarlo en nuestras vidas, y traerlo a Dios para que nos perdone y nos de fuerza para apartarnos de ello. Sobre Absalón. 13:20-39).

viernes, 26 de noviembre de 2010

DÍA 13.


DÍA 13. 1ero. SAMUEL, 15-31 Y 2do SAMUEL, 1-3.


- P R O M E S A S -           1ero. SAMUEL; 15-31.


A)    Dios nos tiene instrucciones claras, para obedecer sin error, cuando buscamos con sinceridad. (Sobre el plan que Dios tenía para Amalec, encomendado a Saúl. 15:2 y 3).

B)    Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? (Samue1 a Saúl. 5:17).

C)    Dios proveerá de lo que necesitamos; debemos permanecer atentos para movernos a donde Él nos ha prometido bendición. (16:1).

D)    Dios trasciende todo para vernos realmente como somos, y así bendecirnos, porque “…Jehová mira el corazón”. (Sobre Samuel frente a los hermanos de David. 16:7).

E)     Dios nos elige, desde mucho antes que lo imaginemos; nos da honra delante de los demás, y además, nos equipa con su Santo Espíritu para relacionarnos mejor con Él, y conocer aquello que ha preparado para nosotros, y a donde nos va a enviar. (Sobre la elección, unción, y derramamiento de su Espíritu sobre David, en la unción de Samuel. 16:1-13).

F)     Dios promete usarnos para traer bendición también a otros. Él nos dará gracia delante de los hombres para cumplir plenamente el propósito en nosotros. (16:18-23).

G)    Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo”. (David delante de Saúl, acerca de Goliat. 17:37).

H)    Nuestra fuerza y en Aquél en quien confiamos, es mucho mejor: “…tú vienes a mi con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejercitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”. (David frente a Goliat, fundando su fuerza y su confianza. 17:45).





I)       Si somos fieles y vencemos en su nombre, “toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel”. (17:46).

J)      La declaración: “De Jehová es la batalla”, trae fuerzas y ánimo a nuestro corazón, para continuar, sin importar lo que venga o tengamos que enfrentar. (David a Goliat, antes de darle muerte. 17:47).

K)    Dios nos entregará la victoria si somos sensibles a Su voz, si actuamos celosamente de Su nombre, con valentía y confianza en Él, y no en nuestra propia fuerza. (Cap. 17).

L)     Él pelea por nosotros. Su poder nos da la victoria. “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.” (17:50).

M)  Dios nos bendice y nos protege de nuestros enemigos, del mal que nos procuran, y provee Su gracia para que los demás vean en nosotros Su rostro. (Sobre como David se fue haciendo querido y respetado entre el pueblo; y Dios lo prosperaba en todas las áreas de su vida: amigos sinceros (Jonatan), esposa, triunfos, protección, respeto y admiración. Cap. 18 y 19).





N)    Dios nos cuida de nuestros enemigos; Él es nuestra fortaleza y protección. Debemos confiar y seguirle buscando… Él se encargará de lo que nos aqueja. (Sobre Saúl, persiguiendo con deseos de muerte a David: fue a buscarlo para hacerle daño, y termino profetizando delante de Samuel. 19:23, 24).

O)    Dios nos proveerá de los mejores amigos entre Su pueblo, y nos bendecirá grandemente a través de ellos. (Sobre David y Jonatan. Cap. 20).

P)     Dios nos promete protección en la persecución y en el “desierto” de nuestras vidas. Él no se cansará de librarnos y guardarnos para el propósito que tiene en nuestra vida. (David en el desierto, huyendo de Saúl. Cap. 23).

Q)    Dios se levanta como nuestro defensor. Él juzga el mal que nos hacen, y mira nuestra aflicción; también está atento a nuestro comportamiento y actitud, para ver si le respetamos como Juez, y que la gloria sea de Él. (Sobre David y Saúl en Zif; de cómo le perdonó la vida al entonces rey. Cap. 26).

R)    En algún lugar, seremos de bendición. No nos aferremos o entristezcamos, debemos seguir trabajando. (Cap. 27).

S)     Dios nos guarda para que no hagamos aquello que no le agrada y que puede fisurar nuestra relación con Él. (David entre los filisteos, quienes no le permiten subir a la guerra contra Israel, su pueblo mismo. Cap. 29).

T)     Promesa de que Dios estará ahí para respondernos, cuando buscamos de todo corazón Su instrucción y que nos guíe. (30:7 y 8).




- P R O M E S A S -             2do. SAMUEL; 1-3.


A)    Promesa de su amor y juicio para los que procuran nuestro mal. La corrupción y alejamiento de un siervo de Dios, no da motivo para que nosotros lo juzguemos ni nos levantemos contra Él. Él es fiel, y no debemos dudar que aún hay esperanza para el caído, si se arrepiente y le busca. (Sobre lo que hizo David al joven que mató a Saúl, su enemigo. 1:1-16).

B)    Dios nos fortalecerá para que alcancemos Sus propósitos, aunque se levanten en contra nuestra, tratando de impedirlo. (Sobre la guerra entre la casa de David, que se fortalecía, y la casa de Saúl, que se debilitaba. 2:8-32).

C)    Dios promete dar a cada quien según su obra; sea buena o mala. (Sobre el pacto de David y Abner, y la muerte de este último. Cap. 30).




 - D E S A F Í O S -             1ero. SAMUEL; 15-31.


A)    Debemos seguir las instrucciones de Dios conforme a su voluntad, no lo que a nosotros o a “la mayoría” le parezca mejor; de otra forma, causaremos “pesar” en el corazón de Dios. (Sobre Saúl y el pueblo, perdonando a Agag y lo mejor del ganado de Amalec. Cap. 15).

B)    Dejar de cumplir su voluntad, significa haber dejado de seguirle. (15:11).

C)    Debemos identificar aquellas cosas que estamos haciendo, aparentemente con fines espirituales, pero que constituyen clara desobediencia ante Dios. (Sobre el ganado traído de Amalec por Saúl y el ejercito, para “ofrecer sacrificios” a Dios. 15:15).

D)    Dios nos va a recordar sus instrucciones, por que tienen un propósito y un fin definido. Debemos cuidar nuestra reacción, para dejarnos corregir y proceder con humildad. (Sobre Samuel, recordándole a Saúl lo que Dios le había dicho, y en que había fallado. 15:18-21).

E)     Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.” (Samuel a Saúl, en amonestación por lo que “locamente” había hecho. 15:22).

F)     Desechar la palabra de Dios, trae como resultado que Él nos deseche, ya que no puede usar a alguien que se tiene en su corazón a sí mismo como dios y rey; y se obstina en seguir su propio camino y no escuchar. (Sobre el pecado de rebelión, equiparable a la idolatría y adivinación; lo que causó que Dios no afirmara el reino de Saúl. 15:23).

G)    La mejor forma de adorar no es con rituales y sacrificios, sino “trayendo” nuestra vida en obediencia ante Él. (Cap. 15).

H)    Quitar nuestros ojos de lo vano. "(…) por que yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos; pero Jehová mira el corazón” (Sobre la elección del nuevo rey y los hermanos de David presentados ante Samuel. 16:7).





I)       Si hemos apartado, por nuestra persistencia en el pecado, al Espíritu de Dios, quedamos a expensas del enemigo. (Sobre Saúl y su aflicción. 16:14 y 15).

J)      Debemos estar listos cada día, preparándonos más y más, en lugar de caer; porque aún enemigos que ya habíamos derrotado, pueden volverse a levantar, y más fuertes, por nuestra desatención y negligencia. (Sobre los filisteos y Goliat comandándolos. 17:1-11).

K)    La separación de Dios, produce miedo y que no podamos enfrentar nada con seguridad y confianza. (Sobre Saúl y el pueblo, temerosos de un solo hombre. 17:11).

L)     No basta estar en la batalla, ni habernos preparado; debemos obrar con valentía y poder de Dios en el momento preciso, por las motivaciones y en la forma correcta. (Sobre David y su actitud, contrastante a la del ejercito y Saúl, ante las palabras y el desafío de Goliat. 17:26-31).

M)  Debemos saber y reconocer aquellas cosas en las que no hemos practicado lo suficiente, para que Dios pueda usarnos a través de aquello que ha puesto firme en nuestros corazones y carácter, asegurando así que le vamos a honrar con eso. (Sobre la armadura con que Saúl vistió a David, y que no pudo con ella, pues nunca antes había hecho así. 17:39).

N)    Confiar todo nuestro corazón, nuestras limitaciones y fortalezas a Él; para desempeñarnos con fe y valentía en aquello que permite que enfrentemos. (Cap. 17).

O)    En la victoria, debemos cuidar nuestro testimonio. (Sobre David, que se portaba “prudentemente” en lo que Saúl le encomendaba. (18:5).

P)     Debemos cuidarnos de celos y envidias en Su servicio, ya que cada quién tiene aptitudes y un propósito definido por Dios en su vida. (Sobre Saúl ante un David querido por el pueblo. 18:6-9).

Q)    Aún en las pruebas que Dios nos permite experimentar, debemos confiar en Él, pues nos proveerá de su palabra y protección; además de lo que necesitemos materialmente. (Cap. 21 y 22).

R)    Dios nos irá quitando todo aquello en lo que nosotros tenemos puesta nuestra confianza; para que al final, Él sea el único en quien depositemos nuestra fe. (Sobre cómo Dios fue moldeando a David, en el “desierto” que le permitió experimentar. Cap. 23).

S)     Las mejores decisiones involucran un corazón sin rencores, llenos de gracia como nosotros hemos recibido también, además de un profundo respeto por los designios de Dios, confiando en que todo vendrá a su tiempo sin necesidad de que nosotros hagamos daño. (Sobre David, perdonando la vida de Saúl en una cueva. Cap. 24).

T)     Debemos procurar adelantarnos a resolver los problemas con sabiduría, antes que haya cosas que lamentar al dejarnos guiar por nuestros impulsos. (Sobre Abigail, y como evitó que David derramara sangre en su coraje. Cap. 25).

U)    El comportamiento de un hijo de Dios es aprobado y correcto cuando (Sobre David, y las decisiones y altos valores que mostraba, teniendo a Saúl dormido para matarle):

a.       acertamos en aquellas decisiones que tomamos;
b.      mostramos nuestro verdadero deseo y carácter, en medio de la tentación;
c.       no nos equivocamos en la persecución;
d.      le honramos en las decisiones tomadas en aquellas oportunidades que nos pueden confundir.

V)    Cuando estamos en prueba y alejados de Dios, lo peor que podemos hacer es seguir pecando y obstinarnos en nuestra rebeldía. (Sobre Saúl y la adivina de Endor. Cap. 28).




W)  y David se angustiaba mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, (…) más David se fortaleció en Jehová su Dios.” (Sobre David, regresando a Siclag, donde habitaba, para encontrarlo saqueado por los amalecitas. 30:6).

X)    Procuremos un corazón generoso y piadoso con aquellos que han “quedado cansados y no pudieron seguir el camino” hacia la batalla. (Sobre David, compartiendo del botín que habían tomado de la victoria sobre los amalecitas, a sus soldados cansados. 30:18-25).

Y)     Buscar un corazón celoso por la dignidad de nuestros hermanos y el cumplimiento  de las leyes de Dios, así como un profundo respeto por nuestros líderes. (Sobre los de Jabes de Galaad, rescatando el cuerpo de Saúl y sus hijos, muertos en batalla, del campamento de los filisteos. Cap. 31).

Z)     El total alejamiento de Dios, trae desesperanza a nuestras vidas, y somos blanco fácil para la destrucción y despropósito. (Sobre la muerte de Saúl. Cap. 31).



- D E S A F Í O S -              2do. SAMUEL; 1-3.



A)    Necesitamos desarrollar un profundo y sincero respeto por nuestros líderes, pues por algo Dios les ha escogido. (Sobre David, al enterarse de la muerte de Saúl, Jonatan su amigo, y los otros hijos del rey. Cap. 1).

B)    Ser agradecidos con los que procuraron ayudarnos y nos hicieron bien. 2:1-7).

C)    Cuando no estamos todos en la voluntad de Dios, siguiendo cada quien sus deseos, hay pérdidas, relaciones lastimadas y quebrantadas, y no agradamos a Dios con lo que hacemos. Procuremos encontrar y permanecer en Su voluntad. 2:8-32).

D)    Procurar un corazón como el de David, que ni aún a sus enemigos deseaba ni hacía mal, ya que no se conducía con resentimiento, venganza propia ni falta de respeto. Siempre confiaba a Dios su camino, y vivía sin deseos de destrucción en su corazón. (Sobre el pacto con Abner y el comportamiento de David ante la muerte de éste. Cap. 3).



VIERNES 26 DE NOVIEMBRE, 2010. M. VÍCTOR G.



*IMAGENES:
- http://www.televisionarium.com/wp-content/uploads/2007/11/david_goliath.jpg

- http://static.artbible.info/large/rembrandt_david_jonathan.jpg

- http://imagesbible.com/images/IMA_David_Samuel/sacre_st_louis.jpg

- http://www.lessing-photo.com/p3/400607/40060729.jpg