Bienvenidos. .

Agradezco mucho tu interés. Tus comentarios enriquecen este espacio.

martes, 9 de noviembre de 2010

Anexo. Tarea de Aod para amiga.


Biografía de “Aod”, Juez de Israel. (Jueces 3:12-30)

Aod viene después de que Dios atiende a la oración de su pueblo y les levanta un Juez en la persona de Otoniel, quién los libró del Rey de Mesopotamia. (Jue. 3:7)

Después de Otoniel, el pueblo vuelve a hacer lo malo delante de los ojos de Jehová (v. 12); entonces Dios usa a Eglón, Rey de Moab, como instrumento de juicio para los israelitas.

Este Rey no viene solo, sino que junta consigo a Amonitas y Amalecitas para venir sobre Israel y dominarlo por 18 años (v. 13 y 14)

El pueblo de Dios vuelve a clamarle en oración, nuevamente, después de este tiempo de dominio extranjero.
Es en éste contexto en el cual Dios levanta a Aod, de la tribu de Benjamín, quién era zurdo (v 15), circunstancia que toma importancia más adelante y descubre los propósitos y cuidado de Dios.

Después de que Aod obedece y se arma de valor, Dios trae libertad y reposo a su pueblo.

Datos:

Eglón: su nombre significa <Becerro gordo>, y también lo era físicamente, según el verso 17.

Aod: Es zurdo, lo cuál Dios utiliza, ya que las guardias reales de aquellos tiempos registraban a las personas que entraban solamente de su lado izquierdo, ya que al ser la mayoría diestros, de ese lado escondían su arma. Aod, al ser zurdo, tiene su arma escondida del lado derecho, para en cualquier momento usarla con su mano hábil, la izquierda, por lo que puede penetrar hasta la presencia del Rey sin ser descubierto con el arma.

Amalecitas: Descendientes de Esaú, hijo de Isaac. Esaú vendió su primogenitura a su hermano Jacob, y su padre Isaac lo puso por siervo de Jacob. Amalec es hijo de una concubina de Esau, que tomo de las cananitas, y estas mujeres “fueron de amargura de espíritu para sus padres” (Gen. 26:34)

Moabitas: Moab es hijo del incesto de Lot, en su embriaguez, con su hija mayor. (Gen. 19:37). De este pueblo fue Rey Balac, quién quiso impedir el paso de los Israelitas también a la tierra prometida, en aquella narración de Balaam contratado para que los maldijera. (Págs. 771 y 773 Diccionario Bíblico).

Amonitas: Ben-ammi, padre de los amonitas, fue el producto del incesto de Lot, en una segunda embriaguez, con su hija la menor, mientras habitaban en la cueva de Zoar. (Gen. 19:38).

Mano izquierda: Se consideraba que la mano derecha era la mano de la honra, y la izquierda se creía que salían malos augurios (Pág. 710, Diccionario Bíblico). A través de esto, podemos encontrar que Dios no hace acepción de personas y utiliza a aquellos que le entregan su corazón y le buscan, sin importar su condición.

Así la historia:

Se repite este escenario en el libro de los jueces: El pueblo de Dios que va tras el pecado, comienza a hacer lo malo delante de Dios, se aleja de sus mandamientos, y entonces Dios levanta un pueblo extranjero para que los domine y aflija por algún periodo de tiempo.
El pueblo de Israel se acuerda de Dios, comienza a clamar a Él, y entonces Dios interviene y les levanta un guerrero, un juez, un hombre lleno de Su celo y de Su espíritu para vencer a los reyes subyugantes.

En este contexto, había ocurrido lo mismo, y ahora Dios había permitido a estos pueblos, que representan el pecado por sus orígenes, que ejercieran dominio sobre su pueblo. Amalec ya les había salido al encuentro anteriormente, cuando iban dirigidos por Moisés a conquistar la tierra prometida. Este pueblo les salió al encuentro sin razón alguna, por lo que para muchos representa aquello que se opone al espíritu, la carne, el pecado.
Los otros 2 pueblos, por sí mismos representan, al ser producto de incesto, la desaprobación de Dios, y al no arrepentirse, representan el pecado e instrumentos de opresión para cumplir el juicio de Dios.

El Rey de Moab, Eglón, es quién los une y domina a Israel por 18 años. El pueblo de Dios decide, después de haber orado por un libertador, enviar a través de Aod, un presente al Rey. Aod ya se había preparado, haciendo un puñal de 2 filos, y la Biblia nos reitera la intención estratégica de este juez, al decirnos, primero que era zurdo, y más adelante, especificar que se guardó el puñal en su lado derecho. Entra este hombre, con su caravana al Palacio Real, y le entregan el presente a Eglón. Pero Aod regresa, y puede penetrar la seguridad, debido a que al registrarlo no le hallaron armas en su lado izquierdo, ya que el era zurdo. Entra con el rey y le dice que tiene palabra secreta de Dios, por lo que Eglón despide a todos sus siervos y guardias. Estando solos, Aod saca el puñal y lo mete en su vientre, y aún la hoja se cubrió de la grasa de este robusto hombre, y la empuñadura, y narra la Biblia aún “…y salió el estiércol.”




Salió de la sala de verano, donde se encontraba una letrina , ya que eso deja entrever la frase "el rey cubre sus pies" , dejando al Rey muerto y cerrando la puerta; lo que causó confusión en los guardias, que después de mucho tiempo que el Rey no salía, decidieron abrir para encontrarlo muerto.

Aod llama al pueblo a la guerra, y en medio de esta confusión, derrotan a diez mil hombres de guerra, de tal forma que Dios los había entregado en manos de Israel, pues no escapó ninguno de ellos. Se quitaron el yugo de Moab, Amalec y Amon, y cierra la biblia esta narración con la frase “y reposó la tierra ochocientos años”. (Jueces 3:12-30).


Aplicación:

-        Arrepentimiento y búsqueda de Dios para libertad del pecado y la esclavitud.

-        Dios solo pide hombres dispuestos a escucharlo y cumplir sus propósitos, no importa su condición física, espiritual, moral; Él quiere restaurarlos y utilizarlos con poder, aún a pesar del número y poder de lo que nos tiene subyugados.


-        Parafraseando al Pastor Armando Alducín, en un sermón que predicó sobre este Juez y que tuve la oportunidad de escuchar y estudiar, enseña que Dios permite que la Biblia sea tan explícita acerca de detalles, por más grotescos que parezcan y, en este caso, hasta asquerosos, para dejarnos ver de que nivel debemos ser con el pecado que esclaviza nuestras vidas.

-        Muchas veces tratamos al pecado con mucha clemencia en nuestras vidas, y permitimos que siga viviendo, y de vez en cuando lo castigamos o lo golpeamos levemente. Estas batallas en la carne que pelearon estos personajes, Dios permite que formen parte de su Palabra escrita para mostrarnos como debemos ser con el pecado y en la guerra espiritual. Tenemos pecados en nuestras vidas, a veces tan fuertes, que llevan años manteniéndonos en esclavitud, tan gordos y llenos de grasa, que se nos hace difícil hacerles frente. Debemos:

o       pedir en oración,
o       tomar las promesas de Dios,
o       armarnos de valor, y
o       no solamente atacarlos y darles una puñalada, sino destruirlos desde sus mas profundas entrañas, aunque sea un espectáculo grotesco lo que pueda ocurrir, pero todo con tal de glorificar a nuestro Dios en la victoria sobre el pecado; y una victoria contundente.


- Bíblia: Libros de Génesis y Jueces.
- “Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado”, Vila-Escualín. 1985, Editorial Clie.

Imagen tomada de:  https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj24ZbCgWL1hXjl-h4wuCLerZG7NljA58wzyJnfEmm5hzGVXfIOmYxOHNQsrK3ZSHhl32Y5JLYsqCQWfpVyYMXu8hupYhYR4D3-kQNwsoFmgKzgszTt65rr9fOjtzApuqDoxAItWXsJdWg7/s1600-h/ehudeglon1ce3.jpg


Monsieur Vic G. 9 Noviembre, 2010.

lunes, 8 de noviembre de 2010

JOB 2. VENCE EN TU VIDA, PARA GLORIA DE DIOS.

JOB 2:1-3.

“2.1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.
2.2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
2.3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?”


Un diálogo similar a éste lo estudiamos en anteriores publicaciones. Como repaso:

-         Dios está en control de absolutamente todo, Él tiene dominio sobre todo lo creado, por lo tanto, todo lo creado le debe adoración y sumisión.
-         Recordamos la sabiduría de la biblia, al revelarnos datos que, fuera del estudio bíblico, cualquier persona tardaría demasiado en entender y descubrir. La Biblia es la fuente de la más alta sabiduría.
-         Recordamos que estamos en una guerra, en el nivel espiritual, y por lo tanto también involucra nuestro cuerpo y hasta la misma vida. Vale la pena entregarlo todo por Dios.


La diferencia de lo narrado en el verso 6 al 12, capítulo 1 de Job, con lo que nos encontramos aquí en los primeros versículos del capítulo 2, radica en que ahora Dios ha probado su punto. 

A)     Dios había retado a Satanás respecto de la justicia e integridad de su hijo, Job.
B)      Satanás aceptó el reto, y solicito permiso para afligir a Job en todo lo que ya estudiamos a lo largo de estos devocionales.
C)      Ahora estamos en presencia de la primera victoria que Job gana en esta prueba, en su carne propia, en su espíritu, sus emociones; a través de sus convicciones, fundamentos y relación con Dios.

1. UN DIOS QUE NO CAMBIA SU PALABRA.

                               19 “Dios no es hombre, para que mienta,
                               Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
                               El dijo, ¿y no hará?
                               Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23:19.

Quiero aclarar que no existe contradicción entre lo que había expuesto con anterioridad.
En un estudio anterior, había sostenido que nada tuvo que ver Dios en las calamidades de Job, sino que era Satanás el autor de todo el mal, con la supervisión y control de Dios, claro está. Ahora, al final del verso 3, pareciera que Dios asume la responsabilidad o acepta la culpa de la ruina de Job: “aun cuando tu me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa”.

Permítanme explicarlo de la siguiente forma: No esta diciendo Dios que Él es el responsable del sufrimiento de Job. Recordemos que Dios le dijo al enemigo: “He aquí todo lo que tiene esta en tu mano, solamente no pongas tu mano sobre él.” (1:12)

Aparentemente, ahora  (2:3) Dios dice que Él es quien lo arruina.
¿Cómo podemos superar esta aparente contradicción? ¿Será tan importante, o tendrá algo de bendición aclarar esto? Vamos a descubrirlo.

Si Dios es Todopoderoso, Soberano, y un Dios Guerrero, debemos entender entonces que ciertamente concede Su autorización para que Job sea sometido al sufrimiento que ya hemos visto. Aquí encontramos más bien, un Dios que no se “echa para atrás”. Lo que nos esta diciendo aquí Dios es que Él tiene el poder para haber detenido el sufrimiento de Job; que cuando Satanás estaba ensañándose más y más en la vida de este ejemplar hombre, seguramente que Dios pudo intervenir. Haber hecho esto, significaría un Dios que no tiene la capacidad para sostener su palabra.

Repito aquello que ya había escrito: Dios es quién provocó a esta guerra por la vida de Job, ¿Qué nos hace pensar que ahora no esta dispuesto a llevar el duelo a sus últimas consecuencias?

Dios esta en plena batalla, y el hecho de que le diga a Satanás que Job “retiene su integridad aún después de haberlo arruinado sin causa” más bien le está recordando al enemigo: “Hey, que no se te olvide que soy un Dios Soberano, Todopoderoso, y que no intervine a favor de mi hijo, por que estamos luchando por su vida y por su libre albedrío. He permitido que lo arruines, por que yo tengo autoridad y poder para evitarlo, sin embargo, cumplo mi palabra y no estoy interviniendo por que sé que al final, Job seguirá destruyéndote con su vida.”

Es decir, quien puede lo más y no lo hace, tiene una responsabilidad pasiva. También no hacer algo que podemos hacer, es responsabilidad. Y Dios aquí nos lo deja claro. Tomo mi parte de responsabilidad en el hecho de que no intervine para parar el sufrimiento de Job, pero ahora tengo esta victoria: aun con todo el sufrimiento que permití que atravesara, Job me glorificó más que si hubiera intervenido. “¿Quieres seguir en la pelea, o te das por vencido Satanás? Ya vamos 1-0.”

Algunos muy religiosos, pensarán: “Hay como esta eso de que Dios juega con nuestras almas y las anda apostando; para que permite tanto sufrimiento; yo no quiero un Dios así, cuanta falta de seriedad”

Pero, amigos y hermanos, nosotros mismos hacemos eso y de una forma irresponsable, comparado a la forma santa y gloriosa que Dios lo hace. Ponemos nuestras vidas en apuesta cada día que nos levantamos y no tenemos un devocional; cada que nos atrevemos a salir a caminar en este mundo, sin haberle pedido a Dios que nos llene de su poder; cada que coqueteamos con nuestros pecados ocultos; cada que nos ponemos nosotros mismos en la boca de la tentación. Cada momento de nuestra vida, irresponsablemente, nos mantenemos “jugándonos” la vida, apostándola a nada, y ahí si nosotros somos los que ponemos a Dios en “apuros” por así decirlo, por que nos tiene que estar librando de esta situación, nos tiene que estar restaurando a cada rato, perdonando, y ¿Cuándo vamos a empezar a rendir frutos y a presentarnos delante de Él para ser utilizados, en lugar de estar siendo levantados día con día? Claro que esto comienza por mí, espero que también sea un desafío y bendición para ti.

Una vez explicado que no hay error, y que Dios lo único que hace es asumir su responsabilidad en no intervenir y permitir el sufrimiento, con un propósito de victoria limpia y sin cuestionamiento, pero que Satanás también esta jugando sus estrategias, pasemos al siguiente punto.

2. VICTORIA APROBADA. 

Se habla mucho en política, por ejemplo en materia de elecciones, que una victoria debe ser aprobada por el pueblo para ser reconocida. Debe haber confianza en los votantes y seguridad de las instituciones, para que el pueblo quede conforme con los resultados y exista verdadera democracia. Estas son reglas humanas, pero representan una necesidad en el hombre de encontrar la verdad. De que los números, las encuestas, los resultados, correspondan con la realidad. Han sido duramente criticadas las elecciones de 1987 y 2005 (para los procesos presidenciales de 1988-1994 y 2006-2012 respectivamente), en México. Hubo una victoria, pero ciertamente el pueblo no quedo conforme, sintiendo que la realidad no coincidió con lo que pasó al final.

No vamos a entrar en ese círculo vicioso, solo Dios conoce los propósitos de todo esto, pero quiero resaltar la necesidad que el hombre tiene de una aprobación plena; contundente; sin dudas.

El boxeo se presta mucho a este tipo de controversias, por que son jueces los que tienen que decidir a quién dar la victoria, y ello deja mucho que desear en ocasiones.
Aquí tenemos a un hombre, que a pesar del sufrimiento y los ataques tan crueles que tuvo que experimentar, decidió dar la gloria a Dios y depositar su confianza en alguien que no veía aún, pero que le había experimentado en su vida.

Ahora, Aquél quien siempre habla con verdad, de quien los juicios son perfectos, quien tiene toda la autoridad para aprobar o desaprobar la conducta humana, expresa: “3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?”

¿Se puede decir de nosotros que, aún después de haber atravesado por aflicción y prueba, retenemos nuestra fe y confianza en Dios? ¿Podemos ver, aún en medio de la tribulación, la mano y el amor de Dios, para darle honra y seguir confiando?


Que espejo tan más difícil para reflejarnos en él, resulta a partir de ahora la vida de Job. Es la voluntad de Dios aprobarnos en victoria, encontrar perfectos nuestros caminos, permitirnos vivir una vida llena de triunfo tras triunfo en nuestro desarrollo espiritual.

Y, ¿como adquiriremos desarrollo espiritual y victoria plena, si no buscamos las cosas más altas? Pablo nos exhorta a lo siguiente: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios” Col. 3:1

Después de todas las características y enseñanzas que extrajimos de Job en el estudio pasado, cabe ahora resaltar que Job tenia puestos los ojos en las cosas de arriba, ya que todo lo que perdió no se comparaba a la promesa de un Dios justo y en control de todo, que era capaz de sostenerlo en su debilidad. Cuando todo lo que tenia en esta tierra, se esfumó, Job aún conservaba su “integridad” al seguir confiando en las cosas más altas como la salvación de su alma. Nosotros ahora tenemos la oportunidad de seguirlas buscando como prioridad, antes de que se nos quiten las cosas de esta tierra. Dios es tan misericordioso que cada mañana quiere que busquemos su rostro sin necesidad de hacernos pasar por tragedias y necesidad.


APLICACIÓN. BUSCARLE CON OBEDIENCIA Y GOZO; NO POR NECESIDAD.

Quiero terminar compartiendo palabra de aprobación de Dios para los que le buscan y obedecen, para seguir firmes en Él, aún antes de que sobrevenga cualquier prueba.

“... Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito” Éxodo 4:22
“…Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.” Salmo 2:7
“… y en el lugar en  donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.” Oseas 1:10.
“Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.” Ezequiel 37:14.
“Por que todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.” 1ra Juan 5:4.

¿Necesitamos aflicción para vivir en victoria, ó aún antes de la prueba podemos agradar a Dios proclamando victoria cada día de nuestras vidas?
El ya nos ha dado su aprobación, su poder, su confirmación y quiere que tengamos su Espíritu guiándonos en todo; ahora nos toca luchar como Job y hacer que una vida sin derrota, sea una realidad para cada uno de nosotros. 

 ¿Qué vamos a hacer con esto que Dios espera de nosotros?

Hay una película que me gusta mucho, “Remember the Titans”, con Denzel Washington, trata sobre liderazgo y resolución de conflictos (en este caso de racismo en la ciudad de Virginia, Estados Unidos), a través del futbol americano. En una de las escenas finales, los Titanes están por el juego del campeonato, después de una temporada perfecta, y abajo en el marcador al medio tiempo. El entrenador, “Coach Boone”, los tiene reunidos en el vestidor y les dice que están haciendo su mejor esfuerzo, que esta orgulloso de ellos. “Ganemos o perdamos, vamos a salir de este estadio con la frente en alto. Den su mejor esfuerzo”. Entonces un jugador, “Julius”, protagonista durante la película, lo interrumpe y le dice: “Discúlpeme, coach, eso no es lo que usted nos ha pedido… usted pide más… nos demanda perfección.” Y termina diciéndole que hasta ese momento no habían perdido ni un solo partido, y que así iban a terminar la temporada. Al final, ganan el partido y son campeones. Antes del primer paritdo, el coach ya se los habia dicho: "vamos a ser un equipo perfecto", y recién ahora, en el último partido, es que lo creen. 
¿Necesitamos ir abajo en el marcador, estar sufriendo, tener el agua al cuello, quebrarnos el corazón o la rodilla para creerle a Dios?. La vida es más que un deporte; por lo tanto, el desafio y las armas, son mayores; así también el enemigo.



Si estos valores se persiguen en el mundo secular, no podemos esperar menos de Dios. A veces podemos caer en conformismo o pasividad espiritual, creyendo que ya Jesús nos dio la victoria, y que tenemos que hacer poco para nosotros también disfrutarla. 

Nos encontramos analizando a un hombre, que para triunfar en su fe, esta teniendo que experimentar prueba y lucha, a niveles extremos. El mismo Jesús nos alienta a buscar esta vida de victoria, nos dice que ya esta alcanzada, que ahora le tenemos que pedir fuerza y el nos colocará en victoria; pero aun tenemos que dejar que los mandamientos de Dios, su amor y sacrificio, cobren vida a través de nuestras experiencias. 

Las cartas de Jesús a las 7 Iglesias, en el libro de Apocalipsis, concluyen con la siguiente frase: “al que venciere” y después nos da muchas promesas: “…yo le daré… le dejaré… le pondré…” (Apocalipsis  2 y 3). Si ya no es necesario luchar y experimentar sufrimiento, ¿para qué entonces existen estas promesas? Enfrentemos como Job la batalla, sabiendo que nuestra fe descansa en el mejor lugar, y está puesta en Aquél que ya fue por ese camino, y venció sin mancha ni falta: Jesús, el poderoso León de Judá.

Monsieur Víctor G. Noviembre 8, 2010.

(imagenes tomadas de: google.com/imagenes-vencedor.
http://mp3albums-soundtracks.blogspot.com/2007/08/score-special-editionsoundtracks.html)

sábado, 23 de octubre de 2010

RAICES PROFUNDAS.

JOB 1:13-22. UN CARÁCTER SOLIDO EN MEDIO DE LA TRAGEDIA: ESCOGER EL CAMINO DE VIDA. PARA TODA LA VIDA. (Parte 2 de 2)

“13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.
16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemo las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.
17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.
20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,
21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

RAICES PROFUNDAS: EL SECRETO DE UN CARÁCTER INVENCIBLE.

Del versículo 13 al 19 (Job 1), se narran tragedias que acontecen en la vida de Job, relatadas por personas que trabajaban para él o sus hijos. Entonces, inmediatamente después, encontramos una actitud sorprendente. En este estudio trataremos de encontrar la razón. Primero, vamos a recordar un poco lo que vimos en el estudio pasado, que fue la primera parte de esta misma idea, pero ya sin tratar de analizarlas a profundidad, sino ahora encontrar bendición en la reacción ante tales circunstancias.
Las tragedias que suceden, súbitamente, en la vida de Job son las siguientes:

                = Le roban propiedades, consistentes en herramientas de trabajo, y le reducen recursos humanos (bueyes, asnos, criados)
                = Fuego consume su ganado, la base de su comercio probablemente, y a sus criados.
                = Le asesinan más empleados y le dejan sin medio de transporte y carga –camellos-.
=Gran parte de su familia, ya que “casualmente” estaban reunidos todos sus hijos en casa del mayor, y todos mueren junto con empleados y más conocidos.

En un instante, sin previo aviso, sin como meter las manos, Job pierde:
-          Herramientas de trabajo;
-          Propiedades para comerciar;
-          Herramientas para trabajar y hacer producir la tierra;
-          Medios de transporte y carga;
-          Familia;
-          Empleados, gente que lo estimaba y servía, amigos probablemente muchos de ellos;
-          Bienes inmuebles o materiales, como casas, construcciones, establos, graneros probablemente;
-          Su status social, ya que en la época y lugar donde Job vive, la prosperidad se media en la cantidad y calidad de ganado -mayor y menor-, y además en el número de miembros de la familia.
-          No puedo decir que pierde su identidad (gracias a Dios), ya que estaría contradiciendo a la misma biblia, como mas adelante veremos.
Las peores noticias que cualquiera pudiéramos imaginar, le llegan una tras otra, en un lapso breve de tiempo, por personas dignas de confiar en su palabra (recordemos que trabajaban para él).

De ser  “el más grande de todos los orientales” (Job 1:3), pasa a ser un desempleado, desposeído, sin inversión, sin aquello que tanto trabajo le había costado levantar; y lo más grave de todo, una situación que va aun en contra de la naturaleza misma, pero que acontece sin remedio: es el padre quien tiene que enterrar a los hijos, cuando sabemos que debería ser al revés.

Reconozcamos un poco el impacto que pudo esto causar, sin que lo logremos comprender del todo, ya que no podemos ponernos en sus zapatos:
-          Impacto social: su posición, su trabajo;
-          Existencial: lo que se había esforzado por lograr, lo que tenia, sus planes, sueños, metas, se ven truncados;
-          Económico: su ingreso se bloquea completamente; sus gastos crecen de una forma desordenada;
-          Emocional: El solo pensamiento de empezar de nuevo, perder lo que con sacrificio habías fundado, y la familia que habías formado;
-          Familiar: 10 hijos son los que pierde, probablemente ya con familia cada uno, pues no vivían con él, impacto humano, natural y afectivo de completa devastación y dolor, sin razón aparente.
Alguien que quiera estar en esa situación?
Pero si Job mismo no se tomo el tiempo para dejar que el dolor lo invadiera y sintiera lastima por su situación, tampoco nosotros lo vamos a hacer; así que estudiemos la reacción de este hombre ejemplar para encontrar vida y triunfo en medio de la prueba.

REACCION INICIAL DE JOB.
Verso 20: “entonces Job:

A)     “SE LEVANTO… ya de entrada, con esta decisión, encuentro varias actitudes que tuvo que ignorar, y que también eran posibles, como por ejemplo:
                                                                                                                                                  i.       No levantarse;
                                                                                                                                                ii.      Deprimirse;
                                                                                                                                              iii.      Culpar a dios;
                                                                                                                                               iv.      Culparse a uno mismo;
                                                                                                                                                 v.      Culpar a los demás;
Que decisiones tomamos nosotros ante situaciones críticas en nuestra vida? Comienzo por mí, claro está, con las que he puesto líneas arriba; pero cada uno de nosotros siempre vamos a tener la oportunidad de levantarnos, con el Poder que Dios solamente puede darnos, por Su gran amor.

B)      “RASGO SU MANTO… Símbolo de aflicción, tristeza. Por Dios hermanos, estamos hablando de un ser humano, no de un ser incorpóreo, que no está sujeto a este tipo de experiencias. Tal como el hombre que es, lo tenemos aquí en una representación de su debilidad y tristeza naturales ante tal situación;

C)      “RASURO SU CABEZA… Otra representación más del nivel en que Job se siente; sin respuestas, con vergüenza, tristeza, y por eso es que busca exteriorizarlo de todas las formas posibles: en su cuerpo, ropa, actitud. Recordemos el valor que se le da al cabello en aquellas culturas, como por ejemplo, signo de autoridad, de nivel económico; como un voto, como símbolo de belleza. Aun en nuestros días es así, y por ello, Job recurre a esta decisión por lo desfallecido de su ser;

D)     “SE POSTRO EN TIERRA… Con esta decisión, Job nos deja ver que reconoce una necesidad en su interior, necesidad de consuelo, de ayuda en medio de la prueba que recién iniciaba. Se vale abatirnos por la tristeza; se vale llorar, gritar, hasta reclamar a Dios. No se acuerdan de Elías? Como, en el camino a Horeb, le pide a Dios: “mejor quítame la vida”… no quiero ni referirme al Rey David, porque no acabaría de transcribir todas las veces que, haciendo uso de su relación tan intima con Dios, le expresa su dolencia hasta con reclamos y tristeza extrema. Nuestro mismo Señor Jesucristo, sabiendo que su Padre le escuchaba, le pedía “que pase de mi esta copa”, sabiendo aun que era su destino, pero gozaba también de esa intimidad, de ese conocimiento de que Su padre lo escuchaba y lo comprendía; pero confiaba también que El mismo le daría fuerza al decidir obedecerlo.  Que tal en la misma cruz, cuando grito: “…por que me has desamparado?”  No cabe duda que, producto de una relación tan cercana con Dios, se vale traer ante el nuestro dolor, hasta el grado de postrarnos en tierra; pero… se vale quedarnos ahí?...;


UNAS RAICES MAS FUERTES QUE LA TEMPESTAD: EL SECRETO DE UN CARÁCTER CRISTIANO.

E)      “Y ADORO…Después de todo, al final de que has expresado todo tu sentir, tu frustración, enojo, tristeza… debemos levantarnos en Fe.

Mira como dice el sabio Salomon:
20:4 El perezoso no ara a causa del invierno; 
Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.”
                Aquí encontramos a un Job que, no obstante el invierno que experimentaba, pudiendo y teniendo todo de su lado para mostrarse “perezoso”, quedarse derrotado, deprimirse y alejarse de Dios, sabe que es el momento preciso para demostrar todo aquello que se hablaba de El, todo aquello que se esperaba de Él, todo aquello que se había presumido de Él. Es aquí, y no en medio de la prosperidad y felicidad, donde el carácter de este justo, debía sacarlo a flote, por la Fe en su Redentor, y no por fuerza propia.
Quien nos podrá separar del amor del Señor…” profesaron, en sus distintos tiempos, el Salmista y el Apóstol, y aquí Job se aferra a esa verdad.
Déjame ponerlo de la siguiente forma: tenemos derecho a llamarnos Cristianos, o a decir con tu boca que confías en Dios, solamente cuando, aun dentro de la peor situación de tu vida, reconoces a Dios y le A D O R A S. No nos quedemos en la derrota, busquemos al único que nos puede dar respuesta y consuelo.

Por último, cerramos con el verso 21, una declaración hermosa y contundente, proveniente de lo más intimo y sincero del corazón de Job, y no como una actitud religiosa e indolente como algunos pudieran verlo.
“21 Jehová dio, y Jehová quito; sea el nombre de JEHOVA bendito.”
Muy personalmente, considero que, sin estos 2 versículos últimos que hemos estudiado, en conjunto (20 y 21), todo el libro de Job carecería de lógica, de sentido y de un fundamento sólido para intentar hoy, siquiera, aplicarlo a nuestras vidas.
Sin estos 2 versos, podríamos pensar que Job es un indolente, un loco, que ha perdido la razón, tal vez hasta podríamos imaginarnos que en este punto, ya no le importaba su familia; o que simplemente es un hombre frio, materialista.
Pero después de un sincero análisis de estas reacciones, actitudes y palabras pronunciadas por este hombre, encontramos un fundamento hermoso de su Fe, su esperanza, y del origen de esa fuerza que le hace, casi obligadamente, seguir en pie, cuando todo el entorno indica exactamente lo contrario; cuando lo más fácil y “lógico” para un hombre en esta condición, hubiera sido no levantarse jamás.

He escrito sobre este personaje, tal vez hasta con admiración, con seguridad y hasta con deseos de imitarlo; pero aquí encontramos que él, por si mismo, no hubiera podido, aun que quisiera. Dios también espera ver en nosotros un paso de Fe, y decir “ME LEVANTO”, entendiendo que por nosotros mismos sería imposible, pero definiéndonos y buscando de Él; esta actitud es la que mueve a Dios a intervenir, cuando nuestra fuerza ya se ha terminado, y precisamente cuando El va a ser glorificado: “sea el nombre de Jehová Bendito.”
A Dios no lo mueven nuestros muchos gritos, lloros, lamentos, ni tampoco ofrendas, sacrificios… Dios es movido a intervenir en nuestras vidas cuando observa un ser humano intentar lo imposible, ir en contra del mundo y la situación que le rodea, manifestando su Fe en Dios y honrándolo en medio de la prueba.

ELIGE EL CAMINO DE VIDA.

Si alguien en la historia se podía quedar en el piso, ese era Job… pero los ojos puestos en su Salvador y, el hecho de conocer la clase de Dios que tenia, nos da un ejemplo de arrebato y valentía en la vida Cristiana; necesaria y vital en estos días también.

La Dra. Susana Chow, a quien conocí en la Iglesia Bautista Horeb del D.F., define la vida cristiana (siempre fundamentándose en la Biblia) como “una paradoja;, y recuerdo mucho como nos decía que, es una vida en la que hay que “ser humildes para ser exaltados”, “perder la vida para encontrarla”, y nos enseñaba que, en cada decisión que íbamos tomando a través de todas estas paradojas, íbamos a ir alcanzando madurez, pues íbamos dejando atrás las “constantes”  como ella decía, y comenzábamos a manejar las “variables”, mostrando nuestra madurez con cada decisión en medio de lo desconocido y nuevo. Aquí vemos un hombre, que había gozado toda su vida de una constante: bienestar, trabajo bien hecho, respeto a los demás, prosperidad, salud. De repente, Dios decide permitir una variable en su vida; y la reacción que tiene este tipo nos deja asombrados y deseosos de encontrar, como él, la fuente de su fuerza: levantarse cuando todo te invita a quedarte caído.
Aquel que se levanta cuando todo está a favor o cuando tiene la posibilidad marcada de hacerlo, simplemente está siguiendo una Ley física de inercia.
Aquel que se levanta cuando el contexto te trata de obligar a quedarte caído, glorifica y honra a Dios con esa inesperada acción.

Pero, el secreto, está siempre en las raíces: En el hecho de un día, definirnos y tomar la decisión:

“21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.”  1ra de Reyes 18:21.

Ojala nosotros si podamos responder palabra; y pongamos nuestro fundamento en Dios, y nos definamos para gozar de esa Fe inquebrantable.

Víctor Guzmán. Octubre 23, 2010.